Archivo de enero 2012

El día de San Valentín, el 14 de febrero, en algunos países es considerado como el día de los enamorados. Se cree que la costumbre del día tiene sus orígenes basados en uno o más mártires cristianos llamados Valentín que sufrieron el martirio por decapitación. El día de conmemoración fue introducido por el papa Gelasio I 469 para toda la iglesia, pero eliminado en el año 1969.
En el transcurso de los años – ¡y siglos! – han cambiado mucho las costumbres para conmemorar este día. Típico de hoy es el envío de flores principalmente a las personas a las que nos sentimos unidas sentimentalmente ¡y por supuesto rosas rojas!. Viviendo en la época de la gran globalización, tampoco el envío de flores internacional ya no causa ningún problema y con una sonrisa tomamos nota de lo que consideraron “lo último” en los tiempos modernos del año 1797 por ejemplo:
Un editor británico publicó el libro asesor “The Young Man’s Valentine Writer”, que contenía decenas de versos sentimentales sugeridos para el joven amante incapaz de componer sus propios versos. Imprentas ya habían comenzado a producir un número limitado de tarjetas con versos y bocetos, llamados San Valentín mecánicas, y una reducción en las tarifas postales en el próximo siglo marcó el comienzo de la menos personal pero más fácil práctica de postales de San Valentín. Que, a su vez, hizo posible por primera vez intercambiar tarjetas de forma anónima, que se considera como la razón de la repentina aparición de versos picantes en una época más bien mojigata. Tarjetas de San Valentín se hicieron tan populares en Inglaterra a principios del siglo XIX que fueron ensambladas en fábricas. Tarjetas de San Valentín de lujo se hicieron con verdadero encaje y listones, con encajes de papel introducido en el siglo XIX. En el Reino Unido, casi la mitad de la población gasta dinero en sus tarjetas de San Valentín y más de un billón de libras se cada año en tarjetas, flores, chocolates y otros regalos. La reinvención de San Valentín en la década de 1840 ha sido trazada por Leigh Eric Schmidt. En su condición de escritor en una revista publicada mensualmente en los Estados Unidos, observó en el año 1849: “El día de San Valentín… se está convirtiendo, mejor dicho, se ha vuelto ya en un día de fiesta nacional.

Hablando de vacaciones en el mar hay opiniones diferentes. Hay personas que aseguran que uno se decide por un crucero por el destino de viaje – otras personas dicen que el crucero mismo es el destino.
Independientemente de estas declaraciones se debe admitir que existen muchos destinos interesantes de cruceros. La diferencia principal está en separar “cruceros de alta mar” y “cruceros de ríos”.
En caso de los cruceros mediterráneos se trata de uno de los clásicos. Sin embargo, el Mar Mediterráneo ofrece tantos destinos diferentes que también después de muchos cruceros mediterráneos uno aun no ha visto todo. El buen tiempo y la usual cocina europea hacen lo suyo, que cruceros mediterráneos son prácticamente una garantía para unas vacaciones muy bonitas.
Cruceros en el Mar Mediterráneo oriental conectan las culturas de Oriente y Occidente. Los pasajeros pueden encontrarse en excursiones terrestres en diversas ciudades de la antigua cultura alta y experimentan un emocionante viaje a través de los siglos. Desde el Mar Adriático al Mar Egeo hay ciudades como Estambul, Atenas, Alejandría y muchas otras en las líneas de cruceros, que a menudo se visitan en rutas regulares.
Cruceros en el Mar Mediterráneo occidental son sinónimos para la seducción mediterránea.
Pasear por calles pintorescas y estrechas. Tapas deliciosas y divertidos artistas callejeros. Extensos olivares, hospitalidad inconfundible y clima suave y estable. Todo esto es el Mediterráneo Occidental y convierte un crucero en el Mediterráneo Occidental en una experiencia muy especial.
Descubra Barcelona con su majestuosa, aún inacabada Iglesia “Sagrada Familia”- la obra de Antonio Gaudí. O admire la ciudad francesa Marsella. Con el viejo puerto, que es el centro turístico de la ciudad, la ciudad ofrece un vívido telón de fondo. Desde la Roma italiana con su poderoso y famoso “Coliseo” la ruta sigue hasta Palermo en Sicilia. Punto resaltado de Palermo es la fortaleza más antigua de la ciudad, el “Palazzo el Normanni”. Un destino más, muy popular en el Mediterráneo en crucero en las regiones occidentales es la ciudad Palma de Mallorca. Con sus 120 metros de largo y aproximadamente 40 metros de ancho la Catedral “La Seu”, ofrece una vista impresionante. Conozca Cagliari, la capital y ciudad más grande y más antigua de de la Cerdeña. El pomposo barrio del castillo del siglo XIII y el Museo Arqueológico la convierten en un destino muy atractivo en un crucero por el Mar Mediterráneo occidental.

La ciudad de Barcelona es considerada por muchos como un escaparate gigante, y no es de extrañar puesto que ser trata de una ciudad que posee un fuerte vínculo con la moda desde hace siglos. La ciudad acoge cada año numerosas ferias y eventos relacionados con el arte de la aguja y el hilo, además de poseer miles de tiendas donde podremos encontrar cualquier prenda que se nos ocurra.
La variedad en estilos, la amplia oferta de tiendas de todo tipo y ser hogar de diseñadores de gran reconocimiento internacional hacen de Barcelona la capital española de la moda por antonomasia. Además de disfrutar de su gran patrimonio artístico e histórico, la Ciudad Condal es uno de los destinos más sugerentes para el conocido como turismo de “shopping”, rutas de tiendas por las calles más comerciales de la capital catalana. Si está soltero en Barcelona, disfrute de su estancia en la capital al máximo y no se preocupe por lo que gaste, éste es uno de los motivos para alegrarse de no tener pareja, piense que no tendrá que soportar las quejas por el número de prendas que quiere o por el tiempo que dedica en el cambiador.
Por otro lado, si acaba romper una relación, Barcelona y sus tiendas son el mejor antídoto para olvidar el amor y empezar una nueva etapa llena de energía e ilusión. La ruta de la moda se desarrolla en las siguientes áreas de la ciudad: el Raval, la Plaza de Cataluña y las Ramblas, rincones emblemáticos con mucho encanto. Sea cual sea su presupuesto encontrará su tienda hecha a medida. Las rutas de moda pueden ser también temáticas según su estilo y gustos, desde rutas de moda clásica, que incluyen tiendas de gran renombre, a rutas de ropa vintage o estilo British retro. Si el dinero no es un problema para usted, no se pierda la ruta luxury, itinerario que recoge las tiendas de mejor firma de la ciudad. In lugar a dudas, un gran destino para los amantes de las compras y también una gran elección para solteros y solteras para disfrutar de su libertad.